Página 93 - portada 16

Versión de HTML Básico

El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
92
negación conforme la contradicción de lo afirmado, pues siendo la Causa
supraesencial trasciende todas las cosas. De modo que la negación de lo que se le
predica supone incluso un paso más allá de la afirmación, pues apunta
precisamente no a algo negativo, a una carencia, sino, y por el contrario, a una
sobreabundancia tal que manifiesta que cualquier afirmación sería insuficiente. Si
recordamos el spinoziano
omnis determinatio est negatio,
tenemos que la negación
de la afirmación sería el modo en que distendimos el lenguaje, en que nos permite
usarlo para apuntar a un más allá de lo afirmado, en tanto que esta afirmación
significaría un burdo intento de determinación de algo que trasciende todo intento
de determinación.
Poco más adelante, Pseudo Dionisio nos da de inmediato otro elemento
importante, ese que ya apareció en la oración inicial: el silencio. Y es que parece
que el proceso de ascensión tiene por objeto el silencio, la toma de la actitud que
permite en la espera el darse de la presencia. Más allá del lenguaje, de la
afirmación y la negación se aboca al silencio como estadio en el cual se muestran
los secretos,
que
inundan nuestras mentes deslumbradas.
Este silencio no sería
pues el mero dejar de articular palabras, afirmaciones o negaciones, sino más bien
sería –paradójicamente– el que más cosas dice o el que más cosas deja escuchar.
Es pues, en este estadio, mucho más elocuente el silencio que la palabra,
podríamos decir que
diría
más este silencio que todas las palabras del mundo, más
que las infinitas posibilidades que conforman la biblioteca de Babel borgiana, pues
más allá del todo que podría representar todas las combinaciones posibles con el
lenguaje está el silencio que las trasciende a todas, la Causa supraesencial.
Pues es esta misma la que
se manifiesta sin velos
a esas personas que han
seguido ese camino con éxito. Lo que pone de manifiesto la importancia de la
afirmación y la negación en este camino, este método, que tienen un claro correlato
con actitudes existenciales. Así, habla Pseudo Dionisio del ejemplo que supone al
respecto Moisés, quien primero se purifica, luego oye sonidos y ve
luces de rayos
fulgurantes,
pero no es aquí donde logra la más alta escala, sino que ha de
traspasar esto, ha de
despojarse de todo cuanto ve y es visto
para penetrar
en las
misteriosas Tinieblas del no
saber.
Con lo cual, lo más santo y sublime que
pudiésemos percibir por nuestros sentidos y razón se tornan
medios
para conocer,
abismarse, en las deslumbrantes tinieblas. No se trata pues de llegar a la cumbre
sino de abismarse para liberarse por completo, no ya de las cosas ni de otra