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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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de amor y piedad
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. Esta sí es la poesía que necesitamos. Pero ¿canta algún poeta
al amor de la madre por los hijos o de los hijos por la madre?, ¿el amor del marido
por la esposa o viceversa?, ¿al amor por la honestidad, el amor al trabajo bien
hecho, por el buen profesor, el amor por los mayores? El lenguaje poético está
también amarrado con sogas y lazos de intereses, de ideologías, de presiones de
lobbies, de grupos editoriales, de partidos políticos…y es muy fácil degradarlo en
ideología, como le sucede a la filosofía y cualesquiera saberes y tecnologías. Por
esto, no nos basta un lenguaje esencial, fundamental, sea el poético, el filosófico, el
religioso, científico, económico, sino que los necesitamos todos en su diaria relación
de complementariedad y conflictividad. A. Machado con su filósofo apócrifo Juan de
Mairena nos animaban a la práctica de un
logos variopinto,
que pudiera declarar
con voces varias la pluralidad de perspectivitas de la realidad.
J. Habermas abordó también este difícil asunto de los juegos, formas y
funciones del lenguaje “La Unidad de la razón en la multiplicidad de sus voces” de
su
Pensamiento postmetafísico
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: yendo más allá de los dogmáticos de un solo
lenguaje unificado y de los escépticos relativistas de la pluralidad irreductible de
juegos de lenguajes, Habermas mantiene como “posibilidad de principio”
metodológico el poder pasar “de un lenguaje a otro” (p.157), como posibilidad de
entendimiento. Por esto defiende Habermas:
“un concepto de razón “situada” que eleva su voz en pretensiones de validez
que dependen del contexto a la vez que lo transcienden” (o.c. p. 180).
O lo que Ortega y Gasset venía llamando razón vital atenida a sus circunstancias
para salvarlas o Mª Zambrano razón poética, enraizada en las entrañas y carnes de
los seres humanos, desde donde habla el silencio, la sombra, los sufrimientos, los
sueños…Sigue Habermas:
“un concepto de razón que dé cuenta del fenómeno del mundo de la vida y
permita rearticular sobre la base de una teoría de la intersubjetividad ese
concepto de “conciencia social global”… un concepto débil, pero no
derrotista, de razón lingüísticamente materializada” (p. 182).
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Desde este transfondo, escribimos la comunicación “Piedad del mundo”, XII Jornadas de la
SFCM, Toledo, 2009.
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Taurus, Madrid, 1990, 155-187; también interesante el capítulo 9. “¿Filosofía y Ciencia como Literatura?”, o.c., pp.
240 ss.