Página 80 - portada 16

Versión de HTML Básico

El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
79
Se piensa que el lenguaje conceptual, científico-tecnológico y filosófico abstracto,
entraña males, pues reconduce y reduce la pluralidad de lo real a una dimensión
material física; es la tesis de Heidegger y sus epígonos frankfurtianos sobre el
determinismo histórico y apocalíptico que produce la razón instrumental tecnológica
(“estructura de emplazamiento”) al imponerse en la vida de los humanos y que
frente a esos males de la explotación industrial-instrumental sólo cabe una solución
ética, religiosa-mística. Es cierto que los desarrollos científicos traen confort y
tecnologías estupendas –pensemos en los electrodomésticos o en tecnologías
médicas y farmacéuticas-, pero también producen efectos destructivos, como las
bombas atómicas, las drogas de diseño, las herramientas de control publicitario,
etc. Sin embargo, nos parece maniqueo y simplista contraponer ciencia a ética sin
más; es más realista y práctico comprender que la ética también debe atender a las
explicaciones de las ciencias y las tecnologías, por ejemplo en ingeniería genética, y
por ello el lenguaje científico es muy necesario para la ética; los temas de la
ecología, defensa de los animales y sus medio-ambientes no se entenderían sin los
estudios de biólogos, zoólogos, geólogos, químicos, etc. Hoy la responsabilidad
intelectual está en pensar el constante diálogo cooperativo, crítico y polémico entre
los lenguajes científicos y los lenguajes ordinarios, de los cuales se nutre la palabra
poética y artística. La ética debe orientar las ciencias, pero éstas también han de
replantear las valoraciones éticas. Creemos que María Zambrano, por su formación
humanística y literaria, aceptó la superioridad moral y mística de la palabra poética;
esto nos parece hoy un grave error; como si la palabra poética fuera sacramental,
divina, infalible, insondable; más bien acontece un
constante e histórico darse y
quitarse la razón con diversas palabras
, en el concierto y desconcierto de las
ciencias y los lenguajes en el diario dialogar de los humanos.
3. Los lenguajes ante las múltiples caras de la realidad.
En reuniones de años anteriores abordamos el tema de que la realidad es un
continuo
de niveles, siguiendo el texto de Ferrater Mora
De la materia a la razón
(1979). Compartimos con él el planteamiento filosófico de que
realidad hay solo
una
; la constituida en su primer nivel por las cosas físicas micro-meso-macro,
compuestas de átomos, estudiados en la tabla periódica de los elementos de la
naturaleza y del universo conocido (hidrógeno, helio, oxígeno, etc.) y con sus
fuerzas físicas nucleares, atómicas, electricidad, magnetismo, gravedad,