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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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no creaba peligro alguno. Años más tarde, compartí tertulia en la Ser con Van
Halen, un cachondo del PP, y con Forges al que no es necesario presentar. Lo
dirigía J. Sardá, un animal radiofónico y, políticamente, un zorro. Si le ha ido bien,
mejor para él. Eso de tener una pata en el centro y otra en la periferia, además de
ser moderadamente de izquierdas siempre da dividendos. Y si encima te pones el
broche de socialdemócrata, te comerán a besos. Besos en el bolsillo. Los dos años
de esa tertulia semanal por la tarde pasaron sin pena ni gloria. Van Halen tiraba
balones fuera y quedábamos enfrentados Forges y yo. Forges, excelente dibujante
y con buen ingenio en sus viñetas, siempre ha estado a las faldas del PSOE. Y yo
todo lo contrario. La historia de este partido formado en la Transición con detritus
de uno y otro lado, no es muy brillante y desde entonces han sido los que han dado
gasolina, de forma disimulada o descarada, a la real derecha, a la del dinero.
Vestidos y autoproclamados de izquierda son el rostro, maquillado, de la derecha.
Yo no lo he ocultado nunca, sea donde sea. Ellos me han pagado con la misma
moneda. Dos apuntes más. Que ya no estaba o no había la tertulia en cuestión me
enteré por el silenció y no por Sardá que fue quien me llamó para que participara.
Sucedió lo mismo que con Pedro Jota. No les caracteriza dar la cara. Y respecto a
los que se llaman a sí mismos socialdemócratas me entra la risa. No suelen saber
qué es o fue eso. Tampoco les importa. Es una tierra de nadie donde se puede
estar con todos. En Radio Nacional España estuve varios años. Y fueron años
felices. El programa lo dirigía Nieves Herrero. Nieves, además de gran amiga por
encima de todo, es bella y dirige con soltura un programa, el que sea. Y, además,
posee un gran sentido del humor. Esto es fundamental. En este país, en donde
abundan los graciosos, no es tan fácil dar con quien se mueva con soltura en una
de las razones más fuertes para continuar viviendo y que no es otra sino el humor.
Dios nos libre de encontrarte o tener que tratar con un muermo, un mustio, un
tipo, del género que sea, a quien a que explicarle los chistes. Una tortura. O con
alguien que vaya de exquisito y si no es una supuesta refinada ironía, lo que dices
le parece burdo y grosero. Un ridículo. Claro que hay muchas clases de humor, solo
que el que lo tiene distingue y diferencia la carcajada, la risa o una sonrisa
cómplice que hace las delicias. Ir de listo para aparentar seriedad es como ir de
guapo siendo más feo que Cuasimodo. Con Nieves las tertulias fueron amenas y no
carentes de esa mínima profundidad que hay que tener siempre que se habla en
público de algo que a todos interese. Repito que mi recuerdo es de lo mejor.
Además, teníamos una sección de divulgación científica elemental Juan Mercador,