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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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los antropólogos nos enseñan respecto a las costumbres de otras culturas y qué
entienden por religión y cómo la entienden. Tarea inmensa. No solo por el colosal
número de culturas sino por el no menos colosal número de distintas visiones
antropológicas. En cualquier caso, un cierto conocimiento antropológico es
necesario. Y cuanto más, mejor. En segundo lugar, y en relación con lo anterior,
estudiar la primera de las Ciencias de la Religión y que no es otra que la Historia de
las Religiones. Y dentro de esta historia es necesario conocer las que nos son
culturalmente más próximas. Por ejemplo, los monoteísmo judíos y musulmanes,
además del cristiano, todos ellos emparentados. O el budismo en sus variadas
formas. Por no hablar de esa atractiva religión que es el jainismo, en la que se
inspiró Gandi. Los jainitas no creen en Dios alguno pero creen en la inmortalidad de
las almas que se han librado del Kharma. Tampoco estará de más acercarse a otras
formas de entender la vida religiosa. Especialmente las más extremas. Es el caso
de documentos como el de los Testigos de Jehová sobre las Ultimas Voluntades
prohibiendo las trasfusiones de sangre y los fármacos homeopáticos. Así es la vida,
podríamos decir acompañados por un suspiro que, a veces, es mejor que una risa.
Otro caso sería la religión jamaicana rastafari con su sueño de africanidad. Africa
para los africanos y su Papa está en Etiopía. Podíamos extendernos por ese camino
que nos llevaría casi al infinito. Lo que quiero decir es que debemos conocer mucho
más de las religiones de lo que, de manera estrecha, generalmente conocemos.
Otro problema consiste en distinguir las religiones que se llaman Reveladas o
Positivas y las Naturales. Las primeras están convencidas de que el mismo Dios o
alguno de sus emisarios nos ha comunicado alguna importantísima verdad que se
escapa a nuestro pobre y limitado conocimiento. Jesús le dice al cristiano lo que
existe más allá de este mundo. O Mahoma le dice a los musulmanes lo que,
igualmente, supera nuestras humanas capacidades. Las segundas, las naturales,
no nos hablan de revelaciones sino de la posibilidad de que la razón logre probar la
existencia de un Dios, que sería quien nos ha creado. Ha recibido en otro tiempo el
nombre de Teología Natural. Recientemente el de Teología Filosófica. Y en nuestros
días habría que contar en este grupo a los trashumanistas de topo tipo. Tal vez
habría que bautizarlos como inmortalistas. Lo que nos proponen estos futuristas
que empiezan a ser conocidos es que con la Inteligencia Artificial nuestros cuerpos
duraran un tiempo si no infinito sí indefinido. Kurzweil y Bromstom destacan en
esta entre fascinante y extraña tarea. Su idea de Singularidad, luego convertida en
Universidad, anuncia para el año 2.050 la superación del hasta ahora pisando la