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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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social y privado, de índole política. Luisa Posada argumenta por qué la violencia de
género no puede ser explicada en toda su magnitud sin tener en cuenta al
patriarcado, al sistema asimétrico de poder entre varones y mujeres. Violencia
machista, feminización de la pobreza en la era de la globalización nos instan a
repensar de nuevo viejas ideas. Por ello, se ha generado la necesidad de estudiar y
resituar en su justo lugar, dentro de la historia del feminismo, a figuras de un gran
valor histórico. De este modo, Luisa posada se suma a la tarea de volver a
escritoras y políticas que en sus obras abordaron la cuestión de la mujer. Posada
presenta y analiza, en dos capítulos separados, las figuras de Clara Zetkin y de
Rosa Luxemburgo, ambas del movimiento internacional socialista, a la luz de la
hermenéutica feminista alemana contemporánea. En la época del Sufragismo tanto
Zetkin como Luxemburgo enfocan sus análisis y sus propuestas políticas más
encarecidas a las mujeres proletarias, si bien compartían, con el que consideraban
movimiento de mujeres burguesas, la necesidad de que se les reconociera el
derecho al voto. Posada Kubissa parece estar más de acuerdo con la interpretación
de Hervé que con la de Puschnerat: en Zetkin se da una evolución a favor de
movimientos socialistas autónomos de mujeres. Destacaremos que ante la
prostitución, Zetkin era abolicionista, aunque su análisis de la misma consistía en
considerarla como “una consecuencia inevitable del carácter contractualista del
matrimonio burgués”, y como una manifestación del sistema económico capitalista.
Esta lógica utilizada por Zetkin sí que se puede considerar reflejo de una época y, al
mismo tiempo, una lógica equivocada, pues la realidad empírica ha mostrado cómo
en sociedades de economía no capitalista ha seguido existiendo la prostitución.
Asimismo Luxemburgo pensaba que el desprecio masculino por las mujeres
desaparecería junto con el capitalismo, a pesar de que tanto Zetkin como
Luxemburgo sufrieron en sus vidas el desprecio del insigne teórico del socialismo
August Bebel. El valor de las figuras históricas de Clara Zetkin y de Rosa
Luxemburgo está en auge y, entre las distintas valoraciones que sobre ambas van
cirniéndose, hay un sentir mayoritario al que Luisa Posada se adhiere en su
análisis: sin Zetkin y sin Luxemburgo no es posible pensar una alianza entre
socialismo y marxismo.
En el penúltimo capítulo se aborda la cuestión de la igualdad y la identidad
en su relación con la construcción de los géneros. La identidad es definida como el
conjunto de términos indiscernibles que comparten una predicación, mientras el