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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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podamos afirmar con todo rigor que la intensidad de su influencia se hace notar en
nuestras vidas.
Una de las ideas importantísimas aportadas por K. Millett es que el
patriarcado se asienta sobre dos principios: el dominio del macho sobre la hembra
y el dominio del varón adulto sobre el varón joven; como se puede observar, a
Millett no le pasó desapercibida la estructura jerárquica de las relaciones entre
varones y, también por ello, el autor literario Jean Genet es elogiosamente
analizado.
Kate Millett defendió con total rotundidad que las mujeres no llegarían a
liberarse si continuaban siendo las principales cuidadoras de la infancia y de las
personas necesitadas. Ello significa que a los varones es necesario educarlos y
socializarlos para que se proyecten en el futuro como personas cuidadoras en la
parte que a cada uno/a le toca.
Por otra parte, Rosalía Romero desarrolló el lúcido análisis millettiano sobre
la Reacción patriarcal a los avances que se habían conseguido en el período
Sufragista. El nazismo y el estalinismo son analizados en el pensamiento político
feminista de Kate Millett como las expresiones más extremas de la reacción en
Europa. Si los regímenes fascista y comunista son examinados
pormenorizadamente en la obra
Política
sexual
, los patriarcados afianzados después
de la II Guerrra Mundial, en los países capitalistas y democráticos, no se quedaron
atrás en el uso de todos los recursos posibles para frenar el avance en derechos
civiles y políticos. Los discursos con pretensiones científicas hablaban de un
“espacio íntimo” que las mujeres debían preservar, y en el que debían entregarse a
maridos e hijos/as. Por ello, los discursos psicoanalíticos de Freud y sus seguidores
son sometidos a una severa crítica, entre cuyas conceptualizaciones se encontraba,
por ejemplo, el denominado “instinto de unión” de los varones: una justificación del
control que los maridos y jefes de familia ejercen sobre sus esposas. Rosalía
Romero explicó que más tarde Juliet Mitchel en
Psicoanálisis y
Feminismo (1975)
argumentaría que Kate Millett había generalizado lo que en el Psicoanálisis es sólo
una parte: las conductas no siempre son explicadas psicoanalíticamente en virtud
de la biología sino del
inconsciente. El
talento de Kate Millett brilla en el desarrollo
analítico que despliega para explicar cómo la intimidad de las mujeres había sido