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El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
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distintos que requieren, por tanto, aproximaciones diferentes e imaginativas. Tal
vez así podamos parafrasear al autor y comenzar de manera decidida a “abrir las
ciencias sociales”: “Transdisciplinarity has to transform each idea in a distinct
discipline which joins harmoniously in life’s metatext”
(5)
(pág. 82).
El libro es breve: poco menos de cien páginas. Su estructura es por temario (17
apartados) que se expone de acuerdo con el hilo conductor de la complejidad
(6)
,
relacionada, a su vez, con campos diversos como la ciencia, la ecología, el arte, la
ética, la política, la educación, la semiótica y la tecnología, lo cual le da agilidad,
profundidad y precisión en su discurso poético, todo ello para llevar a cabo una
finalidad coherente: ilustrar puntos de encuentro entre la biología, la filosofía y las
ciencias humanas en general. No obstante, el paradigma cartesiano-newtoniano
dominante de la ciencia del siglo XX, que representa la visión fragmentada,
disciplinaria y determinista de la ciencia -que no traspasa la mirada academicista-
sigue vigente en el siglo XXI (pág. 16). En este compendio, el autor demuestra con
maestría la interrelación entre los saberes derivados de estos campos
aparentemente antagónicos, pues insiste en que, sin excepción, se encuentran en
la búsqueda permanente por una explicación sobre la vida, la naturaleza misma, la
existencia de la condición humana y su trascendencia.
Las reflexiones realizadas por el autor desde esta perspectiva novedosa abren
nuevas puertas que nos permite acercarnos a los grandes avances en la explicación
del cerebro y, especialmente, de las “acciones” humanas realizadas en un contexto
socio-cultural. La complejidad de la biología filosófica, como un nuevo paradigma,
nos está proponiendo para un futuro no muy lejano una comprensión de cómo el
cerebro da paso a las sensaciones, a las emociones, a los sentimientos, a los
pensamientos, o a la subjetividad misma, y que la complejidad existe desde las
relaciones intrapersonales e interpersonales como también a partir de las relaciones
con el medio circundante, que pocas disciplinas interesadas en la naturaleza del
“ser humano” podrán ignorar. Este compendio aforístico trata de exponer que la
biología filosófica y las humanidades tienen más puntos de convergencia que de
divergencia; por lo tanto, podemos entablar una conversación, que hasta hace
pocas décadas no era posible.