Página 108 - portada 16

Versión de HTML Básico

El Búho Nº 16
Revista Electrónica de la
Asociación Andaluza de Filosofía.
D. L: CA-834/97. - ISSN 1138-3569.
Publicado en
www.elbuho.aafi.es
107
convención humana cualquiera porque la naturaleza tiende a imponerse
constantemente. A esta clase de imposiciones le llamamos Derecho natural y puede
cambiar. Por ejemplo es natural escribir con la mano derecha pero con esfuerzo se
puede aprender a escribir con la izquierda. El mejor estado es en todas partes él
mismo pero no igual que el fuego arde lo mismo en Grecia que en Persia.
Aristóteles apela al derecho natural sólo cuando hay discrepancia entre dos
derechos.
Lo que muestra Aristóteles vale para todos los conceptos que tiene el hombre
respecto a lo que él debe ser. No son un ideal arbitrario, hay algo ahí como la
naturaleza de las cosas en medio de la variedad humana. La valentía siempre será
la valentía y se diferencia de la cobardía, aunque la acción valiente no sea la misa
hoy en un instituto que ayer en la Academia de Platón. El profesor de ética se
encuentra siempre en una vinculación moral y política desde la que gana una
imagen de las cosas. Enseña “directrices”, “esquemas” que sólo se concretan en la
actuación. Tampoco son meras convenciones sino que reflejan la naturaleza de las
cosas.
B. El saber moral no se restringe a objetivos particulares sino que afecta el
vivir correctamente en general
. El saber técnico es siempre particular y sirve a
fines particulares: la τεχνή se está hace innecesario el consejo. En cambio el saber
moral requiere siempre el consejo en uno mismo.
La expansión del saber técnico no logrará nunca suprimir la necesidad del saber
moral, de hallar el buen consejo. El saber moral no puede nunca revestir el carácter
propio previo de los saberes susceptibles de ser enseñados. No hay una
determinación a priori para la orientación de la vida correcta como tal. Las mismas
determinaciones aristotélicas de la
fronesis
resultan fluctuantes. El fin para el que
vivimos no puede ser objeto de un saber dogmático.
La doctrina de las virtudes, del justo medio, debe responder a los estímulos en cada
momento y situación. La ponderación de los medios es ella misma una ponderación
moral. El saberse se determina porque contiene su aplicación completa y porque
confirma su saber en la inmediatez de la situación dada. Lo que completa el saber
moral en un saber de lo que es en cada caso, un saber que no es visión sensible.
Ver a la luz de lo que es correcto, igual que “vemos” que el triángulo es la figura
plana más simple que ya no se puede dividir, en la reflexión moral el ver lo correcto